Cuando se dice adiós a un amigo del alma, todo te parece que se tiñe de un color oscuro que lleva la muerte, Seve siempre ha sido muy buena gente, siempre ha ayudado a los más débiles, cualidad que siempre me impresionó por su generosidad y su saber hacer, de amigo, de aquel que le solicitaba algo.
Hoy te has ido compañero, de momentos felices y de otros no tanto, pero, quiero que sepas, que ha sido todo un privilegio y un orgullo ser amigo tuyo.
Vuela alto y verás todos los campos de golf que tanto amabas.
Santiago Toca